La república de los aristochairos
La nueva película desde Veracruz con una renovada versión de la serie de la Odisea Burbujas, “el regreso”, con el aroma de café de infusión, con los clásicos de los gorditos en estos rumbos, vuelven a estar de moda.
La tenebrosa versión de suspenso por el poder de destrucción con los personajes más vistos de la tele nacional y de las noticias, que pone a Veracruz de moda.
La Morena en el plano nacional de la negatividad maligna, nociva y que abona al hartazgo del amor-odio de la gente con la contradicción de las fallas letales de la salud pública, que pone en riesgo, hasta el bienestar de los programas sociales.
Después de la noticia del centro espacial del municipio de Emiliano Zapata, que puso a Veracruz en el centro de la información de los noticieros nacionales y allende las fronteras, ahora inicia una nueva etapa con el poder de destrucción de Gargamel, el nuevo villano de la salud. Orale.
Y es que en política, como la canción del amor acaba, aquí también la suerte termina por la actitud prepotente y soberbia del representante del IMSS Bienestar, que más bien pone en riesgo al bienestar del IMSS, doctor Roberto Ramos Alor, que se metió de actor protagonista como Alfredo Adame, que anda feliz estrenando novia y acumulando “rating”.
Pero, algunos personajes actúan en contra de su propia causa, como el Doctor Simi-enojo, me desquito, y así ni como ayudarlo.
Y es que, el famoso doctor del IMSS Bienestar, fue engañado como a un niño, y desconoce el sentido común al excederse, y luego pedir disculpas a los médicos residentes que le pusieron una trampa. Le hicieron una cámara escondida.
Se quejaron por la falta de insumos para su labor en los hospitales, simplemente detonó la bomba que hizo explotar en el Día D, de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Boca del Río, y del inicio del proceso electoral del período 2026-2027, que será el domingo 6 de julio, la elección del milenio que medirá a la fortaleza de Morena para mantener la presidencia del país en el 2030.
Pero, aquí sí no hay ni a quién culpar de la bomba H, de hartazgo, que como un niño que desde su casa construye el artefacto que pone en peligro al proyecto político de AMLO, la 4T y de la historia moderna del país.
Un solo hombre de poder, que unió a la fuerza de los planetas del universo en su contra y de Morena, el partido que sigue de Luna de Miel con una población, que apuesta al sostenimiento del cambio y de la lucha por años en contra del hartazgo del PRI y sus aliados, pero ahora no hay a quien culpar del “Efecto Bomba de Ramos Alor”, que en el primer día de la fiesta para el futuro del morenismo, aplicó tal grado de destrucción nunca visto en la política y el servicio público, que hasta pone en peligro a los proyectos políticos de muchos, que aspiran a seguir en el movimiento de AMLO que sacó al PRI del poder presidencial en el histórico 2018.
Ahora, Alito, Fox, Calderón y los de Somos “polvo”, se la creen que con la ayuda de Ramos Alor, convertido en un trébol de cuatro hojas para la oposición, creen que podrán volver, pero las encuestas, estudios de opinión y todo lo que analiza la dirección del voto, les dice un NO rotundo con el dedito, a pesar de la ayuda inocente del “Galeno del Mal”, que pone en jaque al político de Macuspana y toda la red morenista, que trabajará horas extra para resolver el problema que inició con un vídeo de una reunión de residentes del hospital del IMSS en el puerto de Veracruz y a quien ahora llaman “Gargamel”, convertido en el nuevo villano de la salud pública. Zúmbale.
Aunque, la culpa es de Layún, Layin, García Luna y toda su descendencia, la ultraderecha de Fox y Calderón, Unida. “Houston, tenemos un problema”, se escucha la expresión clásica de la solicitud de ayuda, desde la nave que va para “marte”, el planeta rojo de los priístas, que se planea destruir con café veracruzano, proyecto que dicen, dirige el famoso profesor Mamelosky, de la nueva serie Odisea Burbujas Jarochas, que se planea filmar desde las locaciones de Veracruz, “un manicomio con vista al mar”. Actores principales Robert Yuval y Vicky Rufino. Eytale. Andale. Así las cosas.




