La república de los aristochairos
El rumbo de la democracia y los nuevos partidos políticos
Los expertos en el análisis de la política en México, creen que la mayoría de los ciudadanos tienen en sus manos el gran poder de decidir que es el voto electoral.
Por eso, los que se rasgan las vestiduras pretendiendo con un sesgo ideológico interferir en las voluntades populares, se equivocan.
Aquí, sí cada ciudadano, cada familia y en cada municipio se concretan a observar al detalle todo lo que acontece en los diversos escenarios públicos.
Los rituales de siempre de los partidos políticos, sin distinción de colores han caído en el dilema de que impunidad y corrupción van de la mano.
Y es que sería redundante, decirle a la gente de forma pormenorizada los males a los que se enfrentan en el día a día en los tres niveles o ámbitos de poder en el gobierno.
Distinguir entre partidos políticos, los que son buenos, malos o peores.
Los que cumplen en el decir y hacer.
O los que aceptan errores, es algo a lo que no están acostumbrados a reconocer.
Equivocarse es normal en el factor humano, pero siempre ya es algo anormal.
Por eso, es que los nuevos partidos políticos locales y nacionales que han alcanzado sus registros, deberán establecer auténticos principios de actuación y no simples buenos deseos de los que todos convierten en fundamentos efímeros que se caen pronto, cuando se convierten en una opción de cambio que al final les falla a los electores y se convierten en la esencia de un gen nocivo que proviene del priismo y hasta lo superan en malignidad.
Es difícil quitarle a los partidos políticos ese afán del poder por el poder como las causas próximas de ganar una elección.
En la realidad con aquella máxima de que el fin justifica los medios, se ha observado en la práctica partidista de que se esperan en copiar y superar lo malo de sus antagonistas.
En las últimas semanas, han llamado la atención, el partido político nacional Somos México, y en el ámbito local el partido Alianza Generacional por Veracruz.
Los retos son grandes, y ambos institutos políticos, nacen con la fortaleza renovada de cambio y la opción novedosa para los ciudadanos.
En los próximos tiempos electorales el piso estará parejo para unos y otros.
La lucha en contra del desprestigio, la decepción y lograr ser la mejor opción de los ciudadanos, serán parte de los grandes retos en el 2027. Andale. Así las cosas.




