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Robles Martinez: Héctor Yunes o Javier Herrera para Veracruz
El maestro del periodismo de muchas generaciones de colegas, José Pablo Robles Martínez, dice que para el estado de Veracruz, en el 2030, hay dos personajes auténticamente conocedores de estas tierras, entre los que se estarán disputando el gobierno estatal.
Se trata de Héctor Yunes Landa y Javier Herrera Borunda, ambos con trayectoria y prosapia que los tiene posicionados con luz propia para la próxima gubernatura de Veracruz, y lo que se percibe como una lucha de personajes que representan individualidad y dinastía política que se conjunta con las clásicas alianzas partidistas.
“En esta ocasión para el gobierno estatal, están dos veracruzanos de la nueva generación, entre los que estará el próximo gobernador del estado más politizado del país, cada uno con luz propia, y cada quién con sus respectivos respaldos de los hombres y mujeres de mucho peso político.
De Héctor Yunes Landa, al que le reconoce mayor trayectoria y experiencia, dice viene de una alta formación política desde Agustín Acosta Lagunes, Ignacio Morales Lechuga, Dante Delgado, Miguel Alemán Velasco y Fidel Herrera Beltrán, además de personajes de la talla de Manlio Fabio Beltrones.
De Javier Herrera Borunda, dice el origen con su señor padre, el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, el político más querido, reconocido y apreciado de los últimos tiempos, un hombre que supo gobernar para el pueblo y estuvo atento a todo junto con su esposa, la distinguida politóloga, Rosa Borunda, lo que significa dos maestros que le hicieron aprender desde niño y jóvenes los temas políticos.
Con Javier Herrera, además existe una excelente relación con la gobernadora Rocío Nahle, con Manuel Velasco y quién mantiene una excelente relación de cercanía institucional con la presidenta Claudia Sheinbaum.
También, Javier Herrera Borunda, tiene en el diputado Ricardo Monreal, a un amigo y maestro cercano que le comparte generoso, experiencia política y calidez de amigo.
De Héctor Yunes Landa, dice Robles Martínez, es un fuera de serie, que se ha mostrado congruente y auténtico en su importante carrera política, conoce el estado y la gente lo conoce bien.
También, con su trayectoria de dos veces subsecretario de gobierno y de legislador, lo ponen en el mejor momento de su carrera política con un manejo limpio y sin nada que no sea un caminar ascendente.
El maestro José Pablo Robles Martínez, amigo de gobernadores y presidentes del país por más de cuatro décadas es un gran referente del análisis de la política nacional y en el estado de Veracruz, el cual adoptó desde hace más de cinco décadas de una trayectoria visionaria en el campo periodístico.
Amigo de personajes como don Francisco Martínez de la Vega, Jesús Reyes Heroles, Fernando Gutiérrez Barrios y Andrés Manuel López Obrador, ha sido siempre el hombre al que los políticos le consultan en la metáfora, por el alineamiento de los astros para lo que viene, y quién en sus percepciones, predicciones y proyecciones políticas, jamás se ha equivocado.
Cómo en aquella nota en el alemanismo, que sacudió a las estructuras políticas de la entidad, en que sus medios impresos a ocho columnas, decían un lunes, “el bueno es Fidel” y se cimbró la estructura gubernamental de los que soñaron con llegar al relevo de Miguel Alemán Velasco, y la candidatura fue para el político de Nopaltepec, Fidel Herrera Beltrán, que traía la venia y consenso a su favor.
De quién decía con orgullo, “todo veracruzano que nace en estás tierras, trae una torta bajo el brazo que es la gubernatura de Veracruz”, y así fue: “no se hagan bolas el candidato soy yo”.
Y el desconcierto de los suspirantes, que hablaban a la redacción para aclarar el contenido de la información, y el un único que mantuvo silencio fue el gobernador Miguel Alemán Velasco, que de forma tácita, validó el destape que puso orden en el palacio estatal, y en aquel día más de dos se enfermaron de la “muina” por la noticia publicada en el periódico del maestro José Pablo Robles Martínez. Andale. Así las cosas.