Libros de ayer y hoy
Cooperación sin sumisión
En un mundo bizarro, leche deslactozada, café sin cafeína, cerveza sin alcohol, periódicos sin periodistas y la política sin políticos.
Pero, además universidades públicas en poder de los sindicatos como la UV.
Este es el mundo que tocó vivir, y dicen que todo es por culpa de los noventa años del PRI, enquistado en el poder, con un alto grado camaleónico que se ha convertido en palero de Morena y dicen que es como un nuevo PRI, más que renovado.
El gen priísta de quienes el pasado los atrapa y delata con el origen del antes y el después.
Ahora, poco se puede hacer por la falta de transparencia y la tersura de una política sin retórica, con un debate estéril, en donde dedicarse a la política es el negocio más lucrativo del momento en el país.
Y es que en los momentos en que la nación demanda unidad y apoyar al liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, a causa de las embestidas del exterior, que son a diario y con injerencia directa, que ya no se disfrazan como se descubrió en el estado de Chihuahua, los políticos de todos los andan en el compromiso de la defensa de sus calores.
La actividad política demanda acuerdos y diálogo, los debates son a gritos y ofensas cada vez con más violencia.
Las posturas son intolerantes y además plagados de mucha ignorancia entre unos y otros.
Por eso, no debe extrañar que en la actividad política, se ven a ciertos hombres y mujeres que por recomendación o por algún tipo de fama pública, llenan los espacios en los partidos políticos, que están ocupados y preocupados en ganar espacios, sin importar el nivel de capacidad de quienes ocupan lugares únicamente con fines de ganar en las elecciones.
Y también, se ven casos de personajes hombres y mujeres de la actividad política que sirven a causas de los grupos de negros antecedentes, y que de eso es en donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha basado para lanzar constantemente amenazas que ponen en riesgo a la soberanía nacional del país.
Aquí, sí la presidenta Claudia Sheinbaum, se ha mostrado como una mujer valiente y decidida a no permitir que se vulneren la seguridad nacional y la propia soberanía.
Lo que significa que debe existir cooperación entre ambos países, pero sin sumisión, y esto no lo entienden muchos hombres y mujeres dedicados a la actividad política, que demuestran una clara contradicción de que se desgarran las vestiduras con tal de afectar al partido en el poder de Morena.
Por cierto, la presidenta Claudia Sheinbaum, recibió en palacio nacional todo el respaldo de los partidos aliados de Morena, con Ariadna Montiel, el Partido del Trabajo con Beto Anaya y el Partido Verde con Manuel Velasco, con todos los legisladores de sus respectivas fracciones partidistas en una auténtica unidad partidista histórica. Andale. Así las cosas.




