Libros de ayer y hoy
La trascendencia de los personajes, que como el maestro del periodismo, José Pablo Robles Martínez, le han dado a su vida personal y profesional un ejemplo de transparencia y de honestidad, son el contrapeso de quienes ante su luminosidad natural se opacan, se eclipsan y desaparecen en el anonimato.
Las grandes aportaciones de Robles Martínez, al periodismo en su profesionalización desde la vida académica ha sido parteaguas en la gran aportación al país y al mundo para la formación de toda una legión de periodistas, reporteros, comunicadores, escritores y muchas generaciones que desde la Facultad de Periodismo de la UV, hoy Facultad de Comunicación y de la propia UNAM, además de la relevante tarea de apoyar a todos los colegas, que desde el Colegio de Periodistas, se dieron durante doce años los cursos, seminarios, diplomados, y hasta una maestría con el afán de fortalecer la actualización y capacitación de los periodistas en general sobre la nueva era digital y del periodismo de investigación, entre otros rubros.
En la vida democrática nacional, a través del periodismo, José Pablo Robles Martínez, impulsa y aporta también, los cimientos de una nueva cultura de apertura informativa a los partidos de oposición en tiempos del poderío priísta avasallante que a través de la censura y el boicot publicitario, y empresarial, no se permitía dar espacios a los luchadores sociales que ofrendaron sus vidas y carreras políticas en aras de una lucha en demanda de freno al abuso de poder, la corrupción y la impunidad, entre otros males.
Aquellos años de lucha por la democracia y de apertura a los candidatos opositores al PRI, al maestro José Pablo Robles Martínez, le originaron la más feroz persecución desde el poder federal y estatal de aquel tiempo, en aquellos años de la incipiente lucha por vencer obstáculos a los que desde la oposición se presentaron a hacer frente al partido en el poder.
La censura, amenazas de cárcel y hasta de muerte, además de la persecución del aparato del Estado en contra de sus medios informativos, fueron parte de la historia que abrieron las puertas de la prensa plural a personajes como: Cuauhtémoc Cárdenas, Alfonso Gutiérrez de Velasco, Ignacio Morales Lechuga, Heberto Castillo, Gilberto Rincón Gallardo, Manuel Clouthier “Maquío”, y al propio Andrés Manuel López Obrador, entre muchos, que en el comienzo por una lucha democrática recibieron el respeto, trato ético y profesional, que hoy en día sigue a los diferentes para los colegas de la prensa, los partidos políticos y de la propia sociedad civil.
Los años pasan y la escuela formativa del maestro José Pablo Robles Martínez, sigue vigente con el apoyo de su familia, de sus compañeros y amigos, de todos los que siguen su ejemplo, trabajo diario, sin odio ni rencor, puertas abiertas a todos los colores en completa pluralidad y la amalgama de siempre a la mesa para el diálogo abierto.
Con el pensamiento del escritor Víctor Hugo, abrir escuelas para cerrar cárceles.
O más simple aún, con el deber cumplido, como lo dijo el maestro de maestros de que, “nadie es profeta en su tierra”.
Y precisamente, este 27 de noviembre, el maestro José Pablo Robles Martínez, celebra un año más de vida, trabajando, recibiendo felicitaciones de todas partes, a quién el alma mater, le debe el doctorado “honoris causa”, como un merecido reconocimiento a quien desde sus años en la cátedra y su labor de compromiso con las nuevas generaciones de periodistas y profesionistas en general, en los que sus medios de comunicación, los recibe con la primera oportunidad laboral de forma generosa.
Por lo que, mencionar a todos los que han sido parte de las infanterías del periodismo en un principio, y después ver la satisfacción de los colegas que triunfan, hombres y mujeres, que recibieron calidez, cordialidad y compañerismo en extremo en su casa formativa de todos, sin excepción, como parte de la gran familia Robles Barajas. Felicidades maestro. Muchos años más de vida. Seguiremos informando. Dios mediante. Andale. Así las cosas




