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CÓRDOBA, Ver., 5 de mayo de 2026.- Quetzal Rubén Vásquez Portilla fue cesado como encargado administrativo del Hospital General Córdoba, conocido Hospital Yanga, por presuntos actos de corrupción, amenazas y cobros indebidos.
En su lugar fue nombrado Andrés Barradas; según personal del nosocomio, llegaron directamente desde Xalapa, lo que confirma la gravedad de las denuncias internas que llevaban meses manteniéndose en silencio.
Trabajadores del Hospital denunciaron las presuntas irregularidades de Vázquez Portilla como cobros indebidos de nóminas sin justificación, así como maltrato verbal constante como sello de su “liderazgo”, además de amenazas de despido injustificado utilizando contratos como arma de presión.
“Nunca nos recibía en su oficina. Se encerraba a escuchar música a todo volumen, prepotente, con la garantía de que nadie le podía decir nada”, denunciaron los empleados del área administrativa.
Y acusaron que en su red de corrupción también participó Sergio Mortera, empleado de caja, quien —siempre según los denunciantes— realizaba cobros excesivos a familiares de pacientes hospitalizados, aprovechándose del dolor y la desesperación de la gente.
“Todo ese tipo de abusos fueron cometidos con el visto bueno del exdirector Quetzal Rubén”, sentenciaron los trabajadores.
“De aquí en adelante, pedimos de manera organizada y atenta al doctor Eric Odín que esté al pendiente del área de finanzas”, expresaron.




