Listos los panteones de Fortín para Día de Muertos
CIUDAD DE MÉXICO, 30 de octubre de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reiteró su rechazo a la privatización del agua durante la mañanera del 28 de octubre, al señalar que este modelo ha provocado aumentos en las tarifas sin garantizar mejores servicios de abasto y calidad.
La mandataria defendió que la operación permanezca en manos de organismos públicos, postura que refuerza su planteamiento de elevar a rango constitucional la prohibición de privatizar estos servicios.
Sus declaraciones cobran relevancia en la ciudad de Veracruz, donde desde 2015 Grupo MAS opera el servicio de agua potable y saneamiento mediante una concesión de 30 años, otorgada originalmente a un consorcio integrado por Odebrecht Ambiental e Interagbar, y posteriormente vinculada a la española Acciona.
Once años después, el Órgano de Fiscalización Superior (Orfis) ha documentado 52 observaciones técnicas, financieras y legales relacionadas con el manejo de recursos, el mantenimiento de infraestructura y la documentación sobre la calidad del agua.
Mientras la presidenta de México sostiene que la operación del agua debe permanecer en manos públicas, en Veracruz la administración municipal encabezada por Rosa María Hernández Espejo ha emprendido acciones jurídicas para revisar la concesión de Grupo MAS y determinar su terminación conforme a derecho, con el objetivo de recuperar el control de un servicio esencial para miles de familias veracruzanas.




