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XALAPA, Ver., 16 de agosto de 2016.- Luego del ataque a navajazos que sufriera una mujer en el Parque Natura, ubicado a unos metros de la Fiscalía General del Estado (FGE), atletas xalapeños exigieron, a través de las redes sociales, mayor vigilancia policíaca en parques y jardines por parte de la Policía Estatal, pues temen ser víctimas de alguna agresión similar que ponga en riesgo sus vidas, como ha pasado ya en muchos casos.
Como se diera a conocer de manera oportuna en Quadratín Veracruz, el ataque del que fue víctima la señora María Lilia S. V., de 42 años, vecina de la colonia Moctezuma de la Reserva Territorial, ocurrió este lunes alrededor de las 8:30 horas, mientras se ejercitaba en esta área verde de la capital, la cual consta de aproximadamente 80 hectáreas con áreas arboladas, senderos, una ciclopista, una torre-mirador para la observación de aves y plantas, juegos infantiles y un lago, además de áreas para comer.
Los ataques sexuales en Macuiltépetl, letra muerta
Este hecho causó enojo, pero sobre todo temor en los deportistas, principalmente mujeres, que a diario acuden a este centro recreativo a ejercitarse, pues temen que se repita la misma agresión de la que fue víctima María Lilia, o que se registren ataques sexuales como los ocurridos a finales de abril de 2015 en el Cerro de Macuiltépetl, que fueron denunciados de manera oportuna por la presidenta de la asociación Mujer Soy la Voz de Veracruz, Margarita Arellano Hernández.
En su momento, al igual que atletas de la capital, denunció al menos 10 ataques sexuales a mujeres que acostumbraban ejercitarse en el cerro, por parte de un violador serial que operaba en ese lugar.
En aquella ocasión revelaron que los 10 ataques se estaban dando desde hacía más de un año, y de ellos sólo cuatro fueron denunciados por las víctimas ante la Unidad Integral de Procuración de Justicia.
Tan sólo en 2014, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), a través la Fuerza Civil, sólo recorrió una vez el cerro, luego de que una mujer fuera atacada a navajazos al oponerse a ser despojada de sus pertenencias.
Denunciaron que los ataques se daban entre las 7:00 y 7:30 horas, en el bajante del kilómetro 2-300, donde el violador serial abordaba a sus víctimas y las llevaba a un lugar apartado, donde bajo amenazas de muerte abusaba de ellas sexualmente.
A raíz de la denuncia hecha por los deportistas y la asociación Mujer Soy la Voz de Veracruz, la seguridad en el Cerro de Macuiltépetl se reforzó y los hechos delictivos disminuyeron.
Santuario de las Garzas, santuario de feminicidas
A estos ataques en centros de esparcimiento se suman los siete feminicidios que se han registrado en el llamado Santuario de Las Garzas, donde a más de 15 años de ocurrir el primer crimen, hasta el momento la Fiscalía General del Estado (FGE) sigue dando palos de ciego para dar con él o los presuntos autores de estas muertes.
El Santuario de Las Garzas, de Xalapa, se localiza entre las colonias Lomas del Seminario, Lomas de San Roque, 9 de Abril y Pocitos, y hasta hace algunos años también era muy concurrido por deportistas de estas colonias para ejercitarse como en cualquier área de esparcimiento.
El primer feminicidio ocurrió el primero de agosto de 2001, luego de que un grupo de habitantes de la colonia Pocitos, colindante con el Seminario Mayor, Lomas del Seminario y la Unidad Fovissste de Xalapa, descubrieran el cuerpo de la comerciante Reyna García Alarcón. Su cadáver fue localizado entre la maleza con signos de haber sido atacada sexualmente y estrangulada con su ropa.
Más tarde, un segundo cuerpo de una mujer, con los mismos rasgos de violencia, fue localizado en avanzado estado de descomposición entre los matorrales, muy cerca del campo de futbol.
Las pesquisas de las autoridades para esclarecer este crimen permitieron a elementos de la Policía Ministerial ubicar y detener a Jesús Bárcenas Jiménez, Víctor Garmendia Méndez y Éder Roberto Lara Téllez como probables autores de este feminicidio, sin embargo las pruebas en su contra no fueron suficientes y fueron liberados, tras ser consignados ante un juez, luego de permanecer arraigados en un hotel.
Las diligencias continuaron y en mayo de 2004 se dio a conocer el feminicidio de la joven Manuela Ascensión de la Cruz, quien por la mañana había salido de su domicilio a muy temprana hora a comprar el desayuno para su esposo e hijo menor de edad, pero ya no regresó a casa.
Preocupado, su marido decidió salir a buscarla por el Santuario de Las Garzas y, luego de varios minutos, localizó su cuerpo sin vida, con signos de haber sido atacada sexualmente y estrangulada, por lo que de inmediato avisó a las autoridades.
Para ese entonces ya comenzaba a preocupar el hecho, pues se pensaba que un asesino serial operaba en la zona. La SSP y la Policía Ministerial ordenaron rondines por la zona en busca de algún otro sospechoso, pero no se pudo dar con el paradero del criminal.
Un nuevo feminicidio se consumó en el Santuario de Las Garzas el 12 de julio de 2007, cuando habitantes de las colonias aledañas localizaron el cadáver de la estudiante Karina Cabrera Ramírez, de 17 años, quien había sido ultrajada; la hallaron semidesnuda, con signos de haber sido estrangulada con su prenda íntima.
Cuando todo parecía indicar que los crímenes en la zona del Santuario de Las Garzas y sus alrededores terminarían con la captura de este sujeto, se dio a conocer el homicidio de una estudiante de la Escuela Secundaria Técnica 105, ubicada en la Unidad Fovissste, a la altura del Seminario Mayor.
La víctima, Laura Jennifer García Ávila, de 13 años, luego de salir de clases se dirigió a su domicilio, y al caminar por una zona apartada fue abordada por un desconocido y llevada hasta la maleza, donde fue atacada sexualmente y ahorcada.
Su cuerpo fue localizado el 22 octubre de 2009, cerca de las 13:30 horas, por sus familiares, preocupados porque la menor ya había salido del plantel educativo y no llegaba a su domicilio, ubicado en la colonia Cerro Colorado.
Los agentes, junto con personal de la entonces Policía Intermunicipal Xalapa-Banderilla-Tlalnelhuayocan realizaron operativos que les permitió ubicar y detener a los pocos días al estudiante universitario Jonathan Abraham Cortés López, alias “El Jona”, luego de que armado con un cuchillo de cocina intentó violar a una estudiante de la Preparatoria Antonio María de Rivera, en la colonia Cerro Colorado.
“El Jona” en un principio había confesado haber violado y asesinado a la estudiante de la Escuela Secundaria Técnica 105, Laura Jennifer García Ávila, pero en menos de 48 horas fue dejado en libertad, bajo las reservas de ley.
En su momento, Estela Nieves Ramos Cacho, titular de la Agencia Primera Especializada en Delitos Sexuales y Protección a la Familia, dijo que dejó en libertad al estudiante del noveno semestre de arquitectura por falta de elementos para consignarlo al penal de Pacho Viejo.
Las investigaciones continuaban por parte de la Policía Ministerial y SSP, cuando a través de las redes sociales se dio a conocer la desaparición de la estudiante de la Preparatoria Xalapa, Gabriela Arlene Benítez Ibarra, de 17 años. La joven había desaparecido el 13 de junio de 2011, por lo que una vez más se ponía en entredicho la seguridad en Xalapa.
Fue la madre de la menor, Bárbara Ybarra, quien denunció la desaparición de su hija; utilizando las redes sociales solicitó la intervención de la ciudadanía para ayudar a buscarla, sin éxito alguno.
Algunos compañeros de clase, familiares y amigos incluso participaron en marchas para exigir a las autoridades ministeriales dar con su paradero, pero los constantes operativos por parte de la SSP y la Policía Ministerial fueron nulos, pues nadie sabía nada de su paradero.
Tres meses después, un grupo de trabajadores de parques y jardines del ayuntamiento halló a una joven asesinada cuando realizaba labores de limpieza en la reserva ecológica Molinos de San Roque.
El cuerpo en avanzado estado de descomposición fue levantado por personal de Servicios Periciales y llevado al Semefo con la incógnita de que podría tratarse de Gabriela Arlene, ya que parte de la vestimenta que llevaba el día que desapareció coincidía con la hallada en la escena del crimen.
Fue a través de pruebas periciales como se pudo comprobar la identidad de la víctima: Gabriela Arlene; al parecer, también fue víctima de abuso sexual y posteriormente estrangulada por su agresor.
Cuatro años después ocurrió otro feminicidio en el Santuario de Las Garzas, al ser descubierto el cadáver de una mujer de aproximadamente 50 años, ultrajada y con signos de violencia, en la misma zona donde fueron localizados los cuerpos de las otras mujeres.
La FGE mantuvo en secrecía la identidad de la víctima por seguridad de la familia, y hasta ahora no se ha podido esclarecer un solo caso, a 15 años de ocurrido el primer feminicidio en el Santuario de Las Garzas, que ha dejado de ser un área de esparcimiento, por la falta de vigilancia policiaca por parte de la SSP.