Itinerario político
Ayer, en la Casona de Xicoténcatl, antigua sede en la Ciudad de México de la Cámara alta del Congreso de la Unión, el senador veracruzano Manuel Huerta rindió su segundo informe legislativo.
El ex dirigente estatal fundador de Morena fue bien arropado por la plana mayor del Senado de la República y con la presencia de algunos relevantes funcionarios federales, pero no se vio a su gobernadora Rocío Nahle, lo que confirmó el aparente distanciamiento entre ambos.
En cambio, Huerta fue distinguido con la asistencia del senador mexiquense y líder del poderoso Grupo Texcoco, Higinio Martínez, actual presidente del Senado; del poblano Ignacio Mier, quien preside la Junta de Coordinación Política de la Cámara alta; de los senadores Adán Augusto López, Martha Lucía Micher, Javier Corral Jurado, Alejandro González y hasta Claudia Tello Espinosa, ex titular de la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) y actual secretaria de la mesa directiva. Destacó también, por supuesto, la presencia del economista xalapeño Aureliano Hernández-Palacios Cardel, actual Auditor Superior de la Federación.
Cada vez se hace más evidente que en la sucesión gubernamental de 2030 Manuel no tendrá el apoyo del grupo en el poder que encabeza Nahle, aunque volviera a ganar la encuesta interna de Morena, como ya lo hizo en 2023, cuando terminó cediéndole la candidatura a la ex secretaria de Energía para que su partido cumpliera con la cuota de género.
Lo que se esperaría es que la mandataria veracruzana le retribuyera dentro de tres años ese favor y no lo vetara, pero hasta ahora no se percibe así. Nahle parece tener marcada preferencia por otros aspirantes morenistas. Uno sería el actual alcalde de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo, y, otro, el secretario de Gobierno, Ricardo Ahued. Y seguramente en 2030 se va a querer imponer tal como hoy lo está haciendo la mayoría de los gobernadores guindas de los 17 estados donde el año entrante se elegirán a sus sucesores.
Pero, a final de cuentas, el problema será para la presidenta Sheinbaum si estos mandatarios estatales salientes no hacen triunfar a sus candidatos, pues la sucesión presidencial se le complicaría si en 2027 Morena perdiera buena parte de su poder territorial.
Por eso, anteayer, se sinceró y decidió quitarse “un poco la investidura presidencial” porque, dijo, “vale la pena platicarlo”, y abordó y defendió en su conferencia en Palacio Nacional el proceso interno de selección de los 17 coordinadores estatales de la transformación, calificándolo de “muy democrático”.
Sin embargo, al referirse a la operación política de las lideresas de su partido, deslizó: “pienso que Ariadna (Montiel) y Citlalli (Hernández) hacen un buen trabajo. En su momento tendrán que abrir todas las encuestas; ya decidirán ellas cuándo”. Y es que varios aspirantes excluidos dudan de la veracidad de las mediciones y sospechan que habrían sido manipuladas para favorecer a los virtuales candidatos más afines de los mandatarios estatales.
Sheinbaum consideró que los procesos internos de selección de Morena (no se refirió a la alianza en general, con el PT y PVEM) son democráticos. “Si fuera un dedazo, como era con el PRI y ahora en todos los partidos, que son dedazos de sus dirigencias, pues entonces sería hasta más fácil, ¿no?, porque ‘ya, pues es el que quiere el presidente, o la presidenta’”.
Recordó que muchos de los ahora morenistas militaban en el extinto PRD y se sometían a elecciones internas, pero con el tiempo se fue pervirtiendo. Por eso se buscó otro mecanismo de consulta a la gente para designar a los candidatos, y se ha optado por las encuestas.
Reconoció que estos mecanismos democráticos en Morena tienen su complejidad. “Siempre va a haber algún descontento del que no quedó. Desde que se formó Morena se tomó la decisión de que la elección de los coordinadores no fuera un dedazo del presidente del partido, sino un mecanismo donde la gente decidiera”.
Ante las críticas que han desatado las primeras selecciones, aseveró que Morena se fue construyendo con personas que venían de distintos lugares convencidas de un proyecto. “Es muy complejo, porque es muy democrático el proceso, y la definición de una encuesta, el tipo de preguntas y la ponderación de cada una de las 10 preguntas”.
Salió en defensa de la guerrerense Beatriz Mojica, una de las coordinadoras estatales más cuestionadas, pero recordó que ella llegó como senadora de Morena en 2024 tras ser seleccionada previamente por encuestas.
A quienes no han obtenido la designación, les pidió “serenarse, porque no es un tema personal, lo más importante es un proyecto, como en todos los partidos políticos. (…) Lo que se pone a discusión en una elección, más allá de las personas, son los proyectos”.
Ayer, luego de que el diario Reforma publicó que por lo menos en siete de los 17 estados el PT, solo, sin coalición, podría postular a las gubernaturas a los morenistas excluidos –a la senadora Andrea Chávez, en Chihuahua; a la ex alcaldesa de Acapulco, Abelina López, en Guerrero; al senador Raúl Morón en Michoacán; al ex director de Aduanas, Rafael Marín Rebolledo, en Quintana Roo; a la senadora Geovana Bañuelos en Zacatecas; a la ex alcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero, en Baja California, y al alcalde de Los Cabos, Christian Agúndez, en Baja California Sur–, la líder nacional de Morena, Ariadna Montiel, afirmó que se reunirá con los morenistas perdedores en el proceso interno para pedirles anteponer la unidad por encima de su proyecto personal.
¿Los convencerá? Y es que los morenistas no olvidan la experiencia en Coahuila, cuando en las elecciones de gobernador de junio de 2023 postularon al empresario y senador Armando Guadiana en vez del subsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Ricardo Mejía, quien resentido decidió contender por el PT. No ganó, pues obtuvo sólo el 13.3% de los votos, pero tampoco el morenista, quien quedó en segundo lugar con el 21.5% de los sufragios, lo que favoreció al priista Manolo Jiménez Salinas, de la Alianza Ciudadana por la Seguridad (PRI-PAN-PRD), que arrasó con 56.9% de la votación. Y, en junio de este año, el mandatario coahuilense del tricolor les recetó a los morenistas la misma dosis al llevarse “carro completo” en los comicios de diputados locales en los 16 distritos del estado.




