
Espartaqueadas, esfuerzo de Antorcha para despertar al pueblo de México
XALAPA, Ver., 4 de abril de 2014.- Familiares de los cuatro trabajadores electricistas que fueron acusados por la Procuraduría General de Justicia de Veracruz (PGJ) de ser los asesinos del pastor guatemalteco Claudio Martínez, se congratularon de la determinación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la cual resolvió que los trabajadores fueron torturados por autoridades veracruzanas para que se declararan culpables.
Ahora, tanto las familias como los compañeros que forman parte de la Sección 53 del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (Suterm) confían en que el juez que lleva el caso tome en cuenta la recomendación y declare la sentencia absolutoria a los cuatro acusados.
Cabe recordar que en junio del año anterior se suscitó el asesinato del pastor Claudio Martínez, de 38 años de edad y proveniente de Guatemala, en donde se encuentra la iglesia matriz denominada “Casa de Dios”.
Luego de establecerse en Coatzacoalcos, el religioso logró captar a un gran número de seguidores, entre los que incluso se encontraban figuras del ámbito político.
Conforme al paso del tiempo, la iglesia logró hacerse de más adeptos en el sur del estado.
El religioso fue hallado al interior de su vivienda, en la colonia Petrolera, con heridas causadas por arma punzocortante. De acuerdo a las indagatorias, la casa fue tomada por asalto por varios encapuchados. Tras someter a su esposa, fueron a la recámara del presbítero y lo mataron con más de 60 puñaladas.
Poco después, fueron capturados los cuatro trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), acusados por Enoc Maldonado, fiscal especial en el caso, como los presuntos responsables del asesinato.
Cabe recordar que fiscal es el mismo que llevó el caso de la corresponsal del semanario Proceso, Regina Martínez, cuyo supuesto asesino fue liberado tras confirmarse que fue torturado. Además, es el mismo que supuestamente dio con los asesinos del periodista Gregorio Jiménez de la Cruz, asesinado en febrero del presente año.
Noemí Garrido, pariente de uno de los detenidos, se mostró feliz por la resolución de la CNDH y confió en que los cuatro trabajadores saldrán libres, sobre todo porque el proceso se vició desde el momento en que señaló a los trabajadores que nada, aseguró, tuvieron que ver en el crimen del pastor.
Cabe señalar que durante las investigaciones, la esposa del pastor aseguró reconocer a los cuatro trabajadores, cuando en una primera instancia negó que pudiera hacerlo, debido a que iban encapuchados.
“Al día de hoy, el crimen del pastor guatemalteco está muy lejos de resolverse”, aseguraron los familiares de los trabajadores presos.