
Carlos Ramírez/Indicador político
Hora cero
Tránsito, historia de corrupción
Luis Alberto Romero
Durante años, hablar de las direcciones de Tránsito y Seguridad Vial y de Transporte del Estado, ambas pertenecientes a la Secretaría de Seguridad Pública, ha sido remitirse a una historia de corrupciones y complicidades.
Las quejas contra los elementos de seguridad vial y de transporte son tan frecuentes como las acusaciones contra los cuerpos policiacos; en febrero del año pasado, el diputado que preside la comisión correspondiente en la Legislatura del Estado, Adolfo Ramírez Arana, señalaba que 98 elementos de esas dependencias causaron baja debido a que evitaron los exámenes de confiabilidad. Otros 300 habrían sido suspendidos y 10 más, señalados por presuntos vínculos con bandas delincuenciales.
Este lunes, taxistas de Xalapa llevaron a efecto un bloqueo en el centro de la capital del Estado, frente a Palacio de Gobierno, para exigir el cese al hostigamiento y al acoso tanto de Tránsito del Estado como de la Fuerza Civil, que es la corporación policiaca de más reciente creación en Veracruz. Los trabajadores del transporte apuntaron también que eran constantes las amenazas en su contra por parte de esos elementos.
En el sur de Veracruz ocurre algo muy parecido: Eulalia Martínez Pino, del sindicato Miguel Alemán Velasco, que agrupa a taxistas de esa zona, ha criticado hasta el cansancio los actos de corrupción que, de acuerdo con su testimonio, prevalecen en la Dirección de Transporte, a cargo de Roberto López Santoyo.
Apunta que esa dependencia y la Secretaría que encabeza Arturo Bermúdez parecen sordas ante los señalamientos; que es constante el acoso que enfrentan los taxistas; y que sólo a la corrupción se puede atribuir el problema de la piratería, unos 300 vehículos que en ese lugar prestan el servicio de transporte sin concesión, placas, ni tarjeta de circulación; una irregularidad solapada por las propias autoridades. @luisromero85