COATZACOALCOS, Ver., 18 de diciembre de 2015.- La búsqueda del sueño americano lleva a diferentes destinos a quienes se atreven a pisar la ruta migratoria en México, desde secuestros, extorsiones, golpes, hambre y frío, hasta la muerte para los más desafortunados. Durante 2015, el Grupo Beta de la Policía Federal rescató a 556 migrantes en situación de riesgo durante su paso por Veracruz.

Tan sólo este jueves, un grupo de siete migrantes arribó a Coatzacoalcos luego de que delincuentes subieran al tren, los bajaran e intentaran extorsionarlos; al oponerse, fueron agredidos con machetes, palos y armas.

«Nos golpearon en el tren, veníamos llegando y queríamos agarrar el otro, entonces ahí nos agarraron y golpearon, que si no dábamos nuestros números de teléfonos de los familiares nos iban a matar, empezaron a golpearnos a todos, a mí me rompieron en la cabeza», comentó a Quadratín Veracruz el hondureño Jackson.

Dijo que solicitaron protección a las autoridades migratorias, y consideró que en lugar de hacer redadas para atrapar a quienes buscan una vida mejor, deberían hacer operativos para dar los grupos delictivos.

«Le digo a mi familia que trate de ayudarme, porque en este camino se sufre mucho y esto que me ha pasado nunca lo olvidaré, le pido a mi papá que trate de ayudarme para llegar al otro lado», explico Jimmy, también de Honduras.

Coatzacoalcos es un paso migratorio obligado en la entidad; aunque en últimas fechas ha bajado la cantidad de centroamericanos en puntos como el puente de la Avenida Uno, sigue existiendo un flujo importante y alarmante que a diario sufren violación a sus derechos humanos.

En el marco del Día Internacional del Migrante, que se celebra este 18 de diciembre, el encargado de la Pastoral de Movilidad Humana de la Diócesis de Coatzacoalcos, el padre Joel Ireta Munguía, destacó que de un grupo de 30 migrantes, por lo menos dos son atacados por grupos delictivos; agregó que al mes pueden ser hasta 10 las personas que llegan golpeadas al albergue San Judas Tadeo.

«Ellos lo dicen, dan testimonio de eso, pero no se detienen a denunciar, pues quieren seguir su sueño; la mayoría de las personas que se dirigen a nosotros dicen que los quieren extorsionar o cobrarles cuotas”.

Mencionó que La Pastoral se limita a dar asesorías, y que los indocumentados no denuncian por temor a ser deportados; temen ir a las dependencias y que las autoridades locales aprovechen la ocasión para mandarlos a su país.

Ruta del miedo 

El tren conocido como La Bestia se ha convertido en la ruta del miedo en Veracruz, y caerse es uno de los riesgos que viven los migrantes para llegar a Estados Unidos (EU); aunque les prohibieron viajar en estos vagones, se las han ingeniado para avanzar por el estado.

Para ello utilizan camiones de pasajeros, y en puntos migratorios en carreteras federales de cuota y libres son extorsionados; los propios funcionares del Instituto Nacional de Migración (INM), Policía Federal o cuanto elemento se topen, los bajan del autobús y les quitan de 500 a mil pesos para dejarlos continuar su camino.

A quienes se resisten a entregar el dinero, los golpean para amedrentarlos o amenazarlos con deportarlos y llevarlos a la garita de migración en Acayucan, que más que refugio es una cárcel de centroamericanos en Veracruz.

En las carreteras, por la madrugada, demoran hasta una hora con ellos en la penumbra, luego los dejan ir, pero el otro punto de revisión ya los esperan para hacer lo mismo.

Día internacional de migrantes

La Diócesis de Coatzacoalcos pide promover en la ciudadanía la concientización para respetar los derechos de los migrantes, evitar injusticias y no recriminarlos, pues son personas que pueden abonar una gran riqueza cultural a nuestro país.

Indicaron que han disminuido los casos de ciudadanos porteños que acudían al albergue para darles «trabajo» por favores sexuales, pero esto no quiere decir que no siga pasando.