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XALAPA, Ver., 11 de marzo de 2016.- La deuda que el gobierno estatal mantiene con la Universidad Veracruzana (UV) ha crecido a más de 2 mil 300 millones de pesos, debido a que durante este 2016 no se ha entregado el presupuesto correspondiente, informó la rectora Sara Ladrón de Guevara.
Durante conferencia de prensa para dar a conocer las impresiones de la marcha organizada por la UV, anunció que durante la jornada electoral, el Consejo General acordó no realizar ninguna manifestación más, aunque esto no significará que cesará la exigencia en la entrega de los recursos.
Explicó que “en la misma sesión del Consejo en la que se decidió salir a manifestarnos decidimos, también por votación, esta veda de la comunidad para no ser leídas nuestras manifestación como campañas partidistas».
Sara Ladrón reiteró que existe una discrepancia en las declaraciones del Gobernador, pues mediante las cartas que ha enviado a la UV se compromete a saldar los adeudos y en las declaraciones a los medios de comunicación no hace pronunciamiento alguno.
Además, apuntó que el mandatario reconoce un adeudo de 452 mil millones de pesos, que sólo corresponde a los recursos federales que fueron entregados a la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) y que no llegaron a las cuentas de la máxima casa de estudios, aunque el pasado jueves ya fueron entregados 40 millones, «pero aún restan 412 millones, ya que fueron de éstos que se estableció un calendario de pagos».
Argumentó que dentro de estos adeudos que el gobierno mantiene con la UV se encuentran casi mil millones de pesos de aportaciones que debería de descontar y dirigir a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), por lo que apuntó que los más de 10 mil trabajadores universitarios se encuentran como morosos y esta dependencia podría ejercer algunas acciones contra ellos, «mil millones de pesos son de impuestos, no van a llegar a nosotros, sino a Hacienda, ahorita todos los trabajadores universitarios repartidos en todas las regiones somos morosos”.
Por último, aclaró algunos rumores que surgieron luego de la manifestación; dijo que su esposo no pertenece a la nómina de la universidad ni trabaja en la administración pública de algún gobierno estatal, y tampoco cuenta con una camioneta de lujo para su comunidad, sino que es apropiada de acuerdo a los viajes que realiza por todo el estado, entre otras cuestiones; «estoy segura de que si fuera un hombre el que estuviera en la silla de la Rectoría no considerarían el trabajo de su esposa para la toma de decisiones”.