XALAPA, Ver., 4 febrero de 2016.- Argumentado que no hay garantías para una contienda electoral democrática, el aspirante a candidato independiente por la gubernatura de Veracruz, Gerardo Buganza Salmerón, anunció que abandona la contienda y por ello no continuará con el proceso de recolección de firmas.

En una carta que publicó en su cuenta de Facebook denunció que “ante la fuerza de su movimiento”, los partidos políticos no se quedaron cruzados de brazos y asegura que en Veracruz, a 123 días de la jornada electoral, no hay garantías a favor del voto libre y secreto de los ciudadanos, pese a que es una obligación de la autoridad electoral el cumplimiento de los principios de independencia, legalidad, imparcialidad, certeza, objetividad y máxima publicidad.

“Crecí y fui educado en la doctrina cristiana, en la fe. En estas bases siempre he tenido la fuerza y la alegría para ir más allá, para servir y no servirme, para vivir coherentemente, sin ceder nunca a componendas y con la gracia para no tener una doble vida. Hace 22 años ingresé a la política como vehículo para generar esperanza, para contribuir, junto con otros ciudadanos, en la causa y futuro común”.

Ya no podemos solapar la seducción de la hipocresía. Ya no podemos dejarnos atrapar por la fascinación de la mentira y de las apariencias. En el odio nunca habrá soluciones a nuestros problemas y necesidades; menos en las ofertas fáciles, sentenció en la misiva.

Asegura que se dio a la tarea de cimentar un honesto y legítimo movimiento político independiente para poner en alerta a la sociedad ante las camarillas políticas que han enfermado a Veracruz y que hasta el día de hoy ha recolectado 191 mil 125 firmas, mismas que certificó la noche del 3 de febrero ante el notario Público número 16 de la ciudad de Xalapa.

“Honestidad y compromiso es lo que necesita Veracruz. No hay asomo de estos elementos entre esa familia, la mafia política y los partidos que pretenden seguir gobernándonos. El pueblo de Veracruz tiene alma; es incansable luchador, sabe enfrentar situaciones difíciles y, en esta ocasión, no se dejará atomizar.