
Toma y daca de la relación México-Estados Unidos
Si algún dato puede tener valor probatorio para asumir que Morena es la continuidad histórica, política, ideológica y elitista del viejo PRI, el papel político del exgobernador priista y hoy senador morenista Alejandro Murat Hinojosa introdujo una fractura profunda en el partido fundado por Andrés Manuel López Obrador, quien mantiene el control del organismo a través de su hijo Andrés Manuel López Beltrán como todopoderoso secretario de Organización.
La entrega de la credencial de reafirmación militante de Murat Hinojosa en ceremonia fotográfica con López Beltrán rompió la unidad política en la estructura del partido. López Obrador le pagó a Murat Hinojosa como una senaduría su traición al PRI en las elecciones de gobernador de 2022 y en los hechos lo confirmó y ahora reconfirmó con su nueva credencial en el cacique político lopezobradorista en la tierra de Benito Juárez.
El líder del clan es José Murat Casab, un político que inició su militancia juvenil priista de la mano del presidente Luis Echeverría Álvarez, impuso su candidatura priista a gobernador en 1998 con la amenaza de seguir el camino del entonces priista Ricardo Monreal Ávila cuando se pasó al PRD de López Obrador para la candidatura que le negó el tricolor. Ante esa condición, el presidente Zedillo dictaminó la candidatura estatal de Murat Casab por el PRI.
Alejandro Murat Hinojosa militó en el PRI desde la mayoría de edad hasta que el presidente Enrique Peña Nieto le entregó la candidatura priista a gobernador en 2016, en cuyo gabinete participó como director de radio y televisión mexiquense, porque su vida política y profesional la hizo en el Estado de México y no en Oaxaca y en la nominación estatal solo ejerció el ius sanguini o derecho de sangre. En las elecciones de gobernador de 2016, Murat Hinojosa obtuvo apenas el 32% de los votos, en un proceso operado con todas las trampas priistas por su jefe real de campaña José Murat Casab, y el candidato de Morena Salomón Jara Cruz logró el 22.8%.
Estas cifras revelan el deterioro de la calidad política del tránsito de Murat Hinojosa del PRI a Morena de López Obrador, porque el fortalecimiento priista-morenista de Murat Hinojosa afecta la fortaleza del Gobierno morenista de Jara Cruz, quien inició su carrera política en el PRD de Cuauhtémoc Cárdenas Sólorzano y López Obrador. Por si fuera poco, Jara Cruz ganó la elección de 2022 con 60% de los votos, contra 25% del candidato priista de Murat Hinojosa.
En los hechos, López Obrador ha preferido hoy fortalecer el cacicazgo político priista en Oaxaca del clan de los Murat por encima de la lealtad a Morena y su gobernador Jara Cruz.
El asunto no es de corto plazo. Oaxaca cambiará gobernador en 2028 y tendrá un corto periodo de dos años de gobierno estatal para empatar las elecciones con las presidenciales, y desde ahora el clan de los Murat está desajustando la estabilidad política del estado para que el candidato de Morena sea alguna pieza política que lleve el sello de la corrupción de los Murat. La fotografía de Andrés Manuel López Beltrán como secretario de Organización de Morena entregándole su rehabilitación al priista Murat Hinojosa fue el arranque formal de la lucha política en Oaxaca que enfrentará conflictos graves entre Morena de López Obrador-Jara Cruz contra Morena de López Obrador-Murat.
Las elecciones legislativas federales de 2027 y la de gobernador estatal en 2028 serán vitales para la cohesión interna de Morena en tanto que afiliaciones de personalidades con fama pública negativa provocaron ya que cuando menos que dos gobernadores de Morena, el oaxaqueño Jara Cruz y la veracruzana Rocío Nahle, impugnaran la afiliación del priista Murat y del panista Yunes a Morena, tomando en cuenta que Oaxaca y Veracruz son dos contabilidades electorales muy importantes que necesitará Morena para mantener la muy precaria mayoría.
La afiliación de Murat Hinojosa a Morena y la condición de Jara Cruz como gobernador morenista y por tanto jefe político de Morena en el estado ya marcó una importante fractura en la unidad política en Oaxaca, sobre todo porque todas las movilizaciones de la sección 22 magisterial están siendo estimuladas por el exgobernador Murat Casab, quien ha mantenido el control político de los maestros disidentes y los ha apaciguado y enardecido para demostrarle a López Obrador que el control político en Oaxaca no lo tiene Morena sino el cacicazgo del clan Murat, quien por cierto tiene a un segundo hijo haciendo fila para la gubernatura del 2028 o 2030 con el Partido Verde, en una muestra de nepotismo cruzado que ha desprestigiado la calidad política de Morena y de López Obrador.
Si la comisión de honor y justicia de Morena ratifica a Murat Hinojosa y a Yunes Márquez, el partido de López Obrador entrará en colapso en dos entidades clave para la suma de votos.
-0-
Política para dummies: la política es, al final de cuentas, un oficio de mafias.
Tik Tok y Pregúntale a Carlos Ramírez en http://elindependidente.mx
El contenido de esta columna es responsabilidad exclusiva del columnista y no del periódico que la publica.
@carlosramirezh