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Francisco Reynoso Farias, nuevo presidente de CMIC Poza Rica
CIUDAD DE MÉXICO, 22 de febrero de 2017.- La postura de México sobre migrantes es de doble cara, acusó la directora para las Américas de Amnistía Internacional (AI), Érika Guevara, al presentar el informe anual de la organización, pues reportó que en 2016 incrementaron casi en 250 por ciento las deportaciones de salvadoreños, mientras que las de hondureños y guatemaltecos crecieron 150 por ciento.
De acuerdo con Reforma, Guevara recordó que México le ha demandado a Estados Unidos (EU) respetar a los migrantes mexicanos y tanto las autoridades como la sociedad han repudiado las órdenes ejecutivas de Donald Trump, que buscan incrementar las deportaciones, pero “muchas veces estas retóricas terminan siendo de doble cara”.
Al respecto, expuso: “lo mismo que demandamos de un Estado para que cumpla sus obligaciones de protección de derechos humanos (…) es la misma retórica que esperaríamos frente a los ciudadanos que ingresan a territorio mexicano en búsqueda de protección internacional».
Expuso que «México ha decidido hacer el trabajo sucio de los Estados Unidos, deportando a un gran número de personas que sospechamos están en necesidad de protección internacional».
La directora regional de Amnistía Internacional consideró que México está obligado, tanto por tratados internacionales como por motivos morales, a atender a los migrantes centroamericanos que huyen por cuestiones de seguridad.
Sin embargo, dijo, han identificado que las autoridades mexicanas no tienen criterios claros ni constantes para otorgar el refugio a los migrantes, sino que parece una mezcla de voluntades políticas de los funcionarios que atienden cada caso.
Como ejemplo, Sofía Quintana, proveniente de Honduras, narró que salió de su país porque estaba amenazada de muerte por ser gay; junto con ella, cuatro hondureños más pidieron refugio a las autoridades mexicanas, pero sólo ella obtuvo esa condición, porque los otros cuatro fueron retornados a su país. Dos ya fueron asesinados.
«Los que venimos de países tan peligros es muy importante que revisen bien nuestros casos, (…) porque si no tenemos eso prácticamente nos están mandando a la muerte, si a mí me mandan a Honduras casi seguro que me matan», admitió.
Admitió que su idea original era llegar a EU, pero ante el cambio en su política migratoria ha decidido quedarse en México.
En tanto, Tania Reneaum, directora de Amnistía Internacional en México, consideró que el Gobierno no se ha preparado para una eventual deportación masiva desde Estados Unidos.
«Hemos podido dialogar con algunos funcionarios del Estado mexicano, recientemente, y nos han asegurado, y probablemente es así, que algunos puntos consulares se han fortalecido», comentó.
«Pero no vemos, en cambio, una perspectiva de un plan de emergencia en caso de deportaciones masivas, no hemos encontrado una respuesta o una actitud proactiva”, detalló.